Croquetas de acelga con salsa tártara y espinacas

Descripción

La croqueta es una porción de masa hecha con un picadillo de diversos ingredientes que se liga y reboza. Comúnmente se hacen con forma de cilindro, disco o forma ovalada, y luego se fríe. Se pueden hacer croquetas de prácticamente cualquier ingrediente. La croqueta (del francés croquer, “para crujir”) ganó popularidad mundial, ambas como una exquisitez y como comida rápida.

Las rellenas de puré de papá son a menudo servidas como un acompañamiento en vacaciones de invierno, y también en festejos de Navidad. En la cocina de comida rápida, existen variedades sin papas, pero con queso, y a menudo con un relleno basado en salsa bechamel.

La croqueta es un alimento originario de Francia, aunque es más popular en Sicilia, en los Países Bajos y en España, donde puede comerse como acompañamiento, plato principal, entrante o tapa.

Las croquetas son conocidas en gran parte del mundo y casi cualquier gastronomía tiene alguna variante: en la cocina japonesa se denominan korokke y en la holandesa kroket. En la cocina alemana y belga son populares las de papa. Más variaciones pueden encontrarse en: Asia (Corea del Sur, India, Indonesia, Japón), Europa (Alemania, Austria, España, Francia, Suiza, Hungría, Italia, Irlanda, Noruega, Polonia, Portugal, Rusia, Reino Unido), Caribe (Puerto Rico, Cuba, Aruba), América del Norte (Méjico, Estados Unidos) y América del Sur (Argentina, Brasil, Ecuador).

En Argentina se llaman croquetas (por lo crocantes) a unos bollos preparados con arroz o con acelga y espinacas. Suelen ser el plato principal, siendo frecuentemente acompañadas con ensaladas.

Esta receta es Fase 1.5 y como todas nuestras recetas, está libre de cocción, lácteos, gluten, harinas e ingredientes animales.

Puedes conseguir el mosto de uva y la sal de roca en la tienda Cajú.

Se conserva en la heladera durante 3 días.

  • Tiempo de preparación: 2h
  • Tiempo de deshidratado: 6h
  • Tiempo total: 8h

Ingredientes

Croquetas

  • 4 T acelga
  • 1 T algas kombu
  • 1/4 T nueces, activadas
  • 2 cda. limón, exprimido
  • 1 cda. limón, ralladura
  • 1 cda. aceite de oliva
  • 1 cdita. solución salina
  • 1/4 T semillas de chia, molidas
  • 1/4 cdita. pimienta negra, molida

Migas

  • 1 T nueces, activadas y deshidratadas
  • 1 cda. pimentón
  • 1 cdita. chile, escamas

Salsa tártara

  • 1 T nueces, activadas
  • 1/2 T agua, purificada
  • 1 cda. vinagre de manzana
  • 1/4 T eneldo, picado
  • 2 cda. aceitunas negras, picadas
  • 1 cda. perejil, picado
  • 1/2 cdita. sal de roca, molida
  • 1 pizca pimienta negra

Pimentón dulce

  • 2 cda. aceite de oliva
  • 1 cdita. pimentón
  • 1/2 cdita. mosto de uva
  • 1/4 cdita. sal de roca, molida

Hojas verdes

  • 30 g espinaca, por porción
  • 1/2 cdita. aceite de oliva
  • 1/4 cdita. sal de roca, molida

Instrucciones

Croquetas

  1. Procesar varias veces con una cuchilla S y procesadora, manteniendo cierta textura
  2. Formar croquetas utilizando una taza para medición de 1/4

Migas

  1. Moler ingredientes con una procesadora para lograr migas
  2. Transferir a un bol ancho

Armado

  1. Cubrir las croquetas individualmente en migas
  2. Deshidratar durante 5 ó 6 horas a 44ºC [105ºF]

Salsa tártara

  1. Licuar las nueces, el agua y el vinagre hasta suavizar
  2. Mezclar a mano con los ingredientes restantes
  3. Enfriar para afirmar antes de servir

Hojas verdes

  1. Masajear las hojas en aceite de oliva y sal hasta que se ablanden un poco
  2. En caso de utilizar hojas de rúcula, mezclarlas con aceite de oliva y jugo de limón
  3. Servir las croquetas con la salsa tártara y el pimentón dulce

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